Lecturas (IV)

Micro-diseño.
Les presento la carta de navegación para este semestre, tengan muy en cuenta las fechas de entrega y los compromisos que se establecen aquí: Microdiseño IV 2014 B

La ventana del saber.
A continuación podrán encontrar las lecturas designadas para el semestre 2014 B, del Taller de comunicación comunitaria y ciudadana (IV) semestre, espero que se apropien de cada una de las lecturas y autores los cuales aportaran al desarrollo de la intervención a las comunidades.

Comunicación y ciudad

Tras su ruptura con el “mediacentrismo”, la comunicación se ha dado múltiples objetos de estudio. Este ensayo se dedica a uno de ellos: la ciudad. Las investigaciones que problematizan la relación comunicación / cultura / ciudad se consolidaron a principios de los 90, con la organización de espacios académicos específicos, la formulación de proyectos de investigación y la publicación de “hitos” editoriales.

Tras reconocer entre una pluralidad de miradas sobre lo urbano la emergencia de los estudios culturales, se asume aquí el desafío de esbozar un “estado de la cuestión”: trazar un mapa a partir de las huellas que dejó el andar de otros investigadores, para no repetir recorridos sino ir más allá. Asimismo, se articulan aportes de los estudios sociales sobre la memoria.

Comunicacion, cultura y ciudad.

 

Comunidad de aprendizaje

Una Comunidad de Aprendizaje es una comunidad humana organizada que construye y se involucra en un proyecto educativo y cultural propio, para educarse a sí misma, a sus niños, jóvenes y adultos, en el marco de un esfuerzo endógeno, cooperativo y solidario, basado en un diagnóstico no sólo de sus carencias sino, sobre todo, de sus fortalezas para superar tales debilidades.

La única posibilidad de asegurar educación para todos y aprendizaje permanente y de calidad para todos, es haciendo de la educación una necesidad y una tarea de todos, desarrollando y sincronizando los recursos y los esfuerzos de la comunidad local, con un fuerte apoyo de los niveles intermedios y el nivel central a fin de asegurar condiciones de viabilidad, calidad y equidad.

Comunidad, participación y desarrollo

Cuando este trabajo adquiera la forma de libro serán exactamente cuarenta años de mi dedicación personal y profesional al tema que, por el momento, me limitaré a definir con el término comunitario.

Fue justamente en 1959 cuando empecé a trabajar como asistente social de comunidad en el Progetto Pilota Abruzzo en una montañosa región del Sur de Italia dirigido por Angela Zucconi, que había sido mi profesora (y maestra) durante los tres años anteriores en la primera escuela laica de trabajo social de mi país: el Cepas (centro de educación profesional para asistentes sociales y educadores de adultos) de Roma.

Desde entonces mi vida y mi actividad profesional han dado vueltas alrededor de tres palabras (o conceptos, ideas y principios): comunidad, participación y desarrollo, que conforman no casualmente el título de este libro. Más adelante, coincidiendo con mi progresiva implicación y militancia política, estas palabras se han ido mezclando con otras dos más comprometedoras: democracia y socialismo. Sigo pensando, a pesar de los tiempos corrientes, que una hipótesis de progreso social justo y humano para los hombres y las mujeres, individual y colectivamente considerados, depende aún hoy de la combinación de estos elementos complejos que definimos formalmente con esas palabras.

El comunicador popular

¿Por qué empezar hablando de educación y no directamente de comunicación? ¿No es alargar el camino con un rodeo innecesario?

En primer lugar, cuando hacemos comunicación popular, estamos siempre buscando, de una u otra manera, un resultado educativo. Decimos que producimos nuestros mensajes “para que el pueblo tome conciencia de su realidad”, o “para suscitar una reflexión”, o “para generar una discusión”.Concebimos, pues, los medios de comunicación que realizamos como instrumentos para una educación popular, como alimentadores de un proceso educativo transformador.

Es bueno, entonces, que comencemos aclarándonos cómo vemos la educación; qué concepción de educación subyace en nuestras prácticas de comunicación. Pero hay otra razón aún más importante para empezar por este tema.

El papel de la comunicación en el desarrollo de la democracia

Este ensayo enfatiza el poder que tiene la comunicación para afectar la democracia. Una comunicación abierta, horizontal y libre es esencial para la existencia de una sociedad democrática y debe ser construida mediante la participación de todos los sectores. Un conjunto de leyes y reglas debe garantizar el equilibrio en el acceso a los medios de comunicación, porque la comunicación también puede ser un arma para la supresión de las diferencias. La situación actual es crítica y preocupante. La creciente privatización, la concentración de la propiedad de los medios y la globalización de la comunicación frecuentemente constituyen importantes barreras en el camino hacia la democracia.

Palabras clave: Democracia, política, medios masivos de comunicación.

La ciudad escenario de comunicación.

Antanas Mockus*

Cultura Ciudadana fue un programa de construcción de convivencia y de ciudadanía desarrollado por la Alcaldía Mayor de Bogotá durante tres afijos, de enero de 1995 a diciembre de 1997. Correspondi6 a la primera prioridad del Plan de Gobierno inscrito con la candidatura -condición jurídica para la elección y para una eventual revocatoria del mandato-y a la primera prioridad del Plan de Desarrollo y de los correspondientes planes de acci6n bianuales. Fue interinstitucional, multi sectorial y durante los tres afijos absorbió directamente cerca del 3% del presupuesto de inversión de la ciudad.

 

La comunicación como perspectiva y como dimension de los procesos sociales

Nos interesa comprender a la comunicación como una dimensión de las prácticas sociales. Clarificarnos en qué consiste esa dimensión y para qué se nos hace necesario comprenderla cuando se trata de diseñar y aplicar una política pública que quiere aportar a un proceso ciudadano de cambio social.

Cuando una persona comunicadora es llamada a desarrollar una estrategia de comunicación favorable a una política pública de características participativas, generalmente se tropieza con un viejo problema: el de la comunicación como instrumento. En general, las organizaciones del Estado o de la sociedad civil aprecian a la comunicación en términos pura y exclusivamente de medios que sirvan para difundir, convencer o clarificar mensajes y contenidos.

La comunicación en la acción popular

Desde lejanos tiempos, coexisten dos formas de entender el término comunicación:

1.- Acto de informar, de transmitir, de emitir. Verbo. COMUNICAR. I

 2.- Diálogo, intercambio; relación de compartir, de hallarse en correspondencia, en reciprocidad.

Verbo: COMUNICARSE.

En realidad, la más antigua de estas acepciones es la segunda. Comunicación deriva de la raíz latina COMMUNIS: poner en común algo con otro. Es la misma raíz de comunidad, de comunión; expresa algo que se; comparte: que se tiene o se vive en común.

¿Por qué esta significación se fue oscureciendo y olvidando y comenzó a predominar la primera?

La comunidad como elección

El objetivo que persigue este artículo es el de presentar un enfoque integrado de la acción comunitaria. Es la teoría que denominamos la comunidad como elección. En el primer punto se analiza la emergencia de lo comunitario en relación a toda una serie de fenómenos nuevos que han ido apareciendo a lo largo de las últimas décadas. En el segundo se plantea la variedad de términos, conceptos y metodologías que pueden ser integrados bajo el término general de acción comunitaria y se muestra, asimismo, la versatilidad y polisemia de un concepto tan borroso e impreciso como el de comunidad. Es esta borrosidad la que nos lleva a elaborar, en el tercer punto, un anclaje para dicho concepto: la comunidad no es; la comunidad se elige. Esta es la idea sobre la que se construye todo el edificio teórico que se elabora en este texto. Finalizamos con una serie de apuntes metodológicos a modo de conclusión.

La socio-praxis

Hace 10 años planteaba “la rebelión del laboratorio” como introducción a un capítulo, semejante a éste por su intencionalidad didáctica de resumen, que se tituló “De los movimientos sociales a las metodologías participativas” (Delgado y Gutiérrez, 1994). Durante esta década, en las redes de movimientos sociales, de organizaciones y de investigación, en que nos movemos, hemos aprendido y construido algunas propuestas metodológicas que creemos más avanzadas. Pero el punto de arranque sigue siendo que “las técnicas e investigaciones sociales avanzan con los propios movimientos”. Como decíamos entonces: “No se trata de técnicas o metodologías para el estudio de los movimientos sociales. Más bien al revés, se trata de cómo los movimientos populares están aportando técnicas, metodologías, y hasta posicionamientos epistémicos para el uso de las ciencias sociales.” Es decir, la “rebelión del laboratorio, cuando los animales con los que se experimenta, los tubos de ensayo, los productos químicos, la energía eléctrica etc. deciden no obedecer al investigador, plantarle cara. Incluso preguntarle por qué hace tales cosas y no tales otras, o sugerirle tales experimentos fortuitos”. “En las ciencias sociales frecuentemente nos encontramos con objetos de estudio rebeldes, con sujetos que por si mismos se constituyen en movimientos sociales, o con movilizaciones que se constituyen en sujetos.”

Manual de metodologías participativas

 

El objetivo de estas metodologías es promover transformaciones sociales a través de escuelas de ciudadanía solidaria.

 

Estas metodologías participativas que usamos pueden servir para conocer mejor los problemas sociales en que estemos, para compartir con la población y construir caminos de superación. La gente pasa a ser, a través de este proceso, sujeto activo y protagonista de un proyecto de transformación de su entorno y realidad más inmediatos.

Ámbitos de vida cotidiana, espacios de relación comunitaria, barrio, municipio, comarcas… y en ámbitos regionales o de un país incluso, pero siempre desde la base social y los problemas cotidianos.

Para llevar a cabo estos procesos, según las metodologías que aquí presentamos, es necesario que exista al menos un pequeño grupo de personas formadas o interesadas en irse formando, para dinamizar metodológicamente el proceso. A este grupo es a quien está dedicado especialmente este manual.

Una pedagogía de la comunicación

Este texto aspira a convertirse en un instrumento de trabajo de aquellos comunicadores y estudiantes animados por una inquietud educativa; de quienes ven la Comunicación no sólo como una profesión y un medio de vida, sino como algo más: como un servicio a la sociedad.

Una práctica profesional, así entendida, no sólo requiere conocer y dominar los recursos mediáticos; necesita sustentarse en una pedagogía comunicacional.

Tengo razones para confiar en que ha de serles útil. Cuando he trabajado estos principios básicos de Comunicación Educativa con estudiantes, ha sido frecuente oírles decir en el momento de la evaluación: «En este curso se me han aclarado conceptos que en la Universidad nunca logré aprehender. Porque me los describían teóricamente; pero no me mostraban cómo se aplicaban ni para qué servía conocerlos».

Quizás uno de los estímulos que me impulsaron a plasmar esta Pedagogía en un libro fue la apreciación de un estudiante avanzado, ya apunto de graduarse: «Si en la Facultad me hubiesen presentado estavisión de la Comunicación al comienzo de mis estudios, creo que todami carrera habría sido diferente».

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